jueves, 8 de octubre de 2020

Literatura infantil. Análisis y selección.

Este artículo trata de la labor de selección y análisis de un libro de literatura infantil como lectura para los alumnos de un curso de educación primaria.

En primer lugar, para identificar si es literario, debemos comprobar que cumple cuatro características:

1.- Su primer objetivo es el artístico.

2.-La función lingüística predominante es la poética (se utiliza el lenguaje simbólico, figuras literarias, tropos).

3.- Pertenece a uno de los tres géneros literarios: narrativa, teatro o poesía.

4.- Es un texto de ficción.

Después, iremos viendo punto por punto si es o no adecuado para la edad de los lectores receptores del libro.

Cuando me planteé qué libro elegir para esta tarea, busqué entre las lecturas de mis hijos que hay por casa y me decidí por En el corazón del bosque.  Lo escogí porque me llamó la atención el protagonismo de la naturaleza y de los duendes del bosque que se intuyen en el título y en la portada. Al ojear el interior del libro, las ilustraciones de una niña, su familia, su colegio, terminaron de despertarme la curiosidad: ¿Qué relación habría entre la niña y el duende? ¿Y entre la ciudad y el mágico bosque gallego?

El autor del libro es Agustín Fernández Paz, que fue escritor español en lengua gallega, además de profesor de EGB y Enseñanza Secundaria en Coruña, muy involucrado en la renovación pedagógica. Escribió libros de texto y obras de literatura infantil y juvenil y recibió numerosos premios por su ingente labor literaria y crítica.

Miguelanxo Prado es el ilustrador de la obra, también gallego y escritor. Además de ilustrar cuentos, ha hecho animaciones, pintado cuadros, carteles y cómics.

"No corazón do bosque" ha sido traducido al castellano, catalán y eusquera, y fue finalista del Premio Nacional de Literatura 2002.

Iré analizando los distintos aspectos del libro para tratar de llegar a la conclusión de si esta lectura es adecuada o no para los lectores de 4º de primaria:






Ficha bibliográfica:

Título: En el corazón del bosque

Autor: Agustín Fernández Paz

Ilustrador: Miguelanxo Prado

Editorial: ANAYA

Fecha 1ªedición: marzo 2001

Curso en el que me baso para realizar este análisis: 4º Primaria

Formato:

El libro tiene un tamaño rectangular, de 13x20cm, y aunque tiene 144 páginas, es un libro ligero, lo que, junto con el grosor de sus hojas, lo hacen manejable para un alumno de 4º de Primaria.

La portada del libro es atractiva para el lector de estas edades, pues le traslada al mundo de la naturaleza y de las leyendas sobre duendes, con una simpática ilustración a color de un sonriente trasgo sentado entre hojas secas y castañas. En la contraportada, sobre la sinopsis del libro (que habla de una excursión al bosque y evoca emocionantes aventuras) hay otra ilustración del trasgo, junto a una ardilla que sostiene una bellota.  

Estos elementos del aspecto externo del libro lo hacen atractivo para los niños y niñas de 9 y 10 años, pues les sugieren la oportunidad de evadirse de sus rutinas propias del mundo de los adultos y vivir libremente nuevas aventuras relacionadas con seres fantásticos y con la naturaleza.

En el interior del libro, las páginas son de color marfil, el texto de color negro, el tamaño de fuente es aproximadamente de 12 puntos, el interlineado del mismo tamaño que la fuente y la tipografía serif, todo lo cual, facilita la lectura a los alumnos de 4º. La paginación se indica en los márgenes izquierdo y derecho a media altura del papel, lo que ayuda a visualizar mejor los números y motiva a los niños para seguir avanzando en la lectura.  Los márgenes son amplios por lo que el cuerpo de texto no resulta cargante.

La historia se divide en capítulos numerados, cada uno con su título en tamaño destacado del resto del texto, y cada capítulo contiene una página con una ilustración a color sobre lo acontecido en él. Esto facilita a los alumnos la comprensión del texto y la elaboración de las imágenes representativas de los personajes, escenarios, etc., además de dar un poco de vida y color al libro, y facilitar un descanso en la lectura a los niños; pero a la vez, deja espacio para que sea su propia imaginación la que elabore el resto de las imágenes de la historia, ya que el texto predomina sobre las ilustraciones.

Contenido:

El libro trata sobre Raquel, una niña de unos 9 o 10 años que va al colegio en una ciudad de Galicia. En el colegio hay un niño (Carlos) que se mete con ella todo el tiempo. Por eso, Raquel no se separa de su amiga Ana, con quien se siente segura. Tampoco habla con los otros niños porque tiene miedo de que se rían de ella. Un día, después de una excursión con el colegio al bosque del Eume, un trasgo llamado Derdrín aparece en su mochila. El trasgo llevaba más de trescientos años viviendo en el bosque, pero aquel día de otoño decidió meterse dentro de la mochila de Raquel, porque tenía miedo de pasar otro invierno solo. Y es que, una extraña epidemia había hecho desaparecer a todos los trasgos. Los dos necesitaban compañía y alguien con quien hablar, así que Raquel aceptó ocultar al trasgo en su habitación y pasar juntos el invierno, en secreto, claro. Un día Raquel llevó a Derdrín al colegio y, con algunos trucos de magia, le dio una lección a Carlos, que nunca más volvió a molestar a Raquel. A partir de entonces, Raquel se volvió mucho más segura de sí misma, hasta empezó a hablar a otros niños e hizo nuevos amigos, lo que hizo que pasara menos tiempo en casa y Derdrín comenzó a sentirse un poco solo. Un día que Raquel salió de compras con su madre y con Derdrín escondido en el bolsillo de su abrigo, éste vio en el centro comercial a Gwinlai, una joven trasga del bosque, a la que le gritó que la esperaba en el bosque esa primavera. Derdrín pidió a Raquel que le llevara de vuelta al bosque y ésta convenció a sus padres para hacer una excursión al mismo lugar al que ella había ido con el colegio. Allí, antes de despedirse, Derdrín regaló a Raquel un anillo en recuerdo de su amistad. Cada uno prosiguió con su vida: Raquel con sus nuevos amigos y Derdrín, con el sueño de fundar una familia de trasgos con Gwinlai. Ninguno de los dos volvería a estar solo.

El tema principal que trata el libro son LOS AMIGOS. Se presenta inicialmente en la relación de Raquel con Ana, su amiga, que le da seguridad y compañía cuando aquélla apenas habla con nadie más. Y luego se trata más en profundidad cuando la historia va narrando la relación que se va creando entre Raquel y Derdrín. Al principio, ambos buscan escapar de su soledad y tener alguien con quien hablar, pero poco a poco, se van estrechando lazos y se genera una ayuda mutua en momentos de dificultad, especialmente por parte de Derdrín a Raquel. Se da un contraste entre la alegría que describe Derdrín cuando habla de lo bien que lo pasaba con sus amigos trasgos, y el aislamiento social de Raquel, que prácticamente no tiene más que a sus padres, a Ana y a Derdrín para poder comunicarse. Derdrín muestra a Raquel lo bonito y lo divertido de tener amigos, le ayuda a ganar seguridad en sí misma y a terminar con el acoso escolar para que pueda empezar a abrirse a otros niños y hacer sus propios amigos.    

Al hilo de este tema principal, surgen otros temas secundarios, como son los siguientes:

1)  Los miedos sociales del niño: la soledad, el aislamiento, las dificultades para integrarse en el grupo escolar, el acoso escolar.

2)  La familia y sus circunstancias como grupo primario del niño: los roles de los padres, el reparto de las tareas domésticas, los hermanos, las mascotas, la emigración, el paro.

3)  La naturaleza y el cuidado del medio ambiente, frente al consumismo.

4)  La fantasía, los mitos.

Creo que, tanto el tema principal, como los secundarios, son adecuados para un lector de 9 años, pues puede sentirse identificado con lo que siente la protagonista.

A partir de los 8 años, el niño ha superado la etapa del egocentrismo y empieza a buscar la compañía de los demás. A partir de los 9 años, comienza a formar pandillas y a valorar a sus compañeros como amigos. Aún dependen de los adultos, que siguen siendo sus referentes. Van desarrollando su autoestima a través de la valoración que reciben de los adultos sobre sus trabajos y actividades, y aunque todavía se sienten inseguros, poco a poco van ganando autoconfianza. Se dan cuenta de que pertenecer a un grupo es mejor que estar solos y en la escuela participan activamente en las propuestas que se generan, perfeccionando así su interacción social y el trabajo en grupo. Esta es la edad de la integración progresiva del niño en otros contextos, sin olvidar que es la familia su grupo primario de referencia que aún ejerce una gran influencia sobre su educación. (DESARROLLO EVOLUTIVO EN EDUCACIÓN PRIMARIA-DESARROLLO AFECTIVO Y SOCIAL, s.f.)

Esta edad es fundamental en el desarrollo del pensamiento social, el niño se va integrando en los distintos grupos sociales más próximos a él y es consciente de que sus conductas son valoradas socialmente por los demás, aparecen los temores sociales como fenómeno evolutivo normal de su desarrollo psicológico:

Las experiencias en el campo de la intervención con niños entre los 6 y los 12 años (Selman y Lieberman, 1975), reflejan que las edades comprendidas entre los 8 o 9 años y los 12 años se pueden considerar un período fundamental para el desarrollo del pensamiento social general y de la experiencia interpersonal. (…). El niño mediante la aplicación de su estilo cognitivo propio y mediante sus relaciones personales, se va integrando en la familia, la escuela y la sociedad. (…) Desde los 7 años (Piaget, 1972), el niño está en el estadio del pensamiento lógico concreto y ya puede hacer inferencias lógicas, clasificar cosas y manejar relaciones cuantitativas entre cosas concretas. Ello permite al niño realizar todas sus actividades con mayor conocimiento, precisión, competitividad y responsabilidad, pero al mismo tiempo el niño siente una preocupación por cometer errores en sus acciones, puesto que sabe que se están valorando sus conductas socialmente. Los temores constituyen un fenómeno evolutivo normal hasta el punto de que la presencia de los mismos forma parte del desarrollo psicológico integral del niño. Los temores sociales en la edad de 9 años pudiéramos considerarlos como muy concretos y transitorios comprometidos con cambios evolutivos debidos a presiones ambientales. Como afirma Pelechano, (1 984) parece que en estas edades aumentan gradual y sistemáticamente, tanto el miedo a los animales, a los fenómenos naturales y a los miedos "físicos", como a los miedos "sociales". (Martinez Rubio, Obrero García, Plaza López, & Soligo Prades, 1996)

En cuanto a los temas secundarios recogidos en el libro, naturaleza y seres mitológicos, creo que pueden ser de interés para los lectores de 9 años, pues el entorno natural es en sí mismo una rica fuente de estímulos sensoriales para los niños de estas edades, y les abre las puertas a un mundo distinto al de su día a día, en el que todo es posible gracias a la imaginación y a los sentidos.  En cuanto a los trasgos (de los que la protagonista dice que ya había pasado la edad de creer en ellos) juegan un papel muy importante en la historia para captar el interés de los lectores, ya que “Los niños necesitan un tipo de literatura que extienda su imaginación y sus perceptivas más allá de sus límites actuales” (Colomer, 2007, p. 28) (Necesidades e intereses lectores en Educación Infantil & Primaria).

Chambers plantea la relación entre lo familiar y lo desconocido para los niños en los procesos de lectura, dice “…lo que más disfrutamos es aquello que nos es lo suficientemente familiar como para hacernos sentir cómodos y, al mismo tiempo, es lo suficientemente desconocido como para excitarnos con su extrañeza – el suspenso de la sorpresa-.” (PARRADO TORRES, 2010).

La fuerza educativa de la literatura radica, precisamente, en que ofrece la posibilidad de establecer una mirada distinta sobre el mundo, de interrogarse sobre la sustancia de lo humano a partir de la creación de <mundos posibles>” (Colomer, 2007, 16) (Necesidades e intereses lectores en Educación Infantil & Primaria).

Las aventuras y la magia son los elementos que proporcionan la capacidad de creer en un mundo lleno de posibilidades y de ejercitarse en virtudes para luego trasladar al mundo real lo vivido y aprendido en la imaginación”. (G. DAVIS, 2000).

La creación de un mundo de fantasía ofrece ideas sobre la construcción de nuestras sociedades, y permite al niño conocer otros puntos de vista, o ver su mundo desde otra perspectiva (…) Esta entrada o escape hacia un mundo fantástico desde el mundo real tiene sus razones dentro de las leyes de la narrativa infantil. Tratándose de una literatura donde la función de educar a la sociedad está al mismo nivel que la de deleitar, la presentación de otro mundo es una técnica para conseguir esto fácilmente. El recurso a la fantasía se puede emplear para solucionar problemas reales de forma imaginativa, ofrecer una vía de escape, o enfrentar al niño con situaciones que requieren valor e inteligencia. Además, aparte de ser una forma de liberación imaginativa para el niño, la fantasía puede ser un eficaz vehículo para la enseñanza moral, puesto que la acción se hace más relevante por la proximidad de lo fantástico a la realidad del personaje-niño (G. DAVIS, 2000). 

Con todos estos elementos temáticos, la historia presenta un relato en el que la protagonista vive situaciones parecidas a las de los lectores de 9 años, pero con un toque fantástico (y en algunos momentos de humor), que les permite disfrutar de la lectura, a la vez que pueden construir una visión de su realidad a partir de ese otro mundo imaginario personificado en el trasgo.

En cuanto a la estructura, el libro narra una historia de manera lineal, siguiendo el esquema de planteamiento, nudo y desenlace. La extensión es de 144 páginas y se divide en 13 capítulos de unas 10 páginas cada uno de media, por lo que se trata de una novela.

En el planteamiento, se presenta a la protagonista y a su amigo el trasgo, sus entornos sociales, sus problemas y sentimientos, que les unen y hacen que ambos decidan hacerse mutua compañía.

En el nudo, vamos viendo cómo ambos personajes van tramando una relación cada vez más estrecha hasta llegar a ser amigos y cómo la ayuda mutua les sirve para ir superando sus problemas y planteándose nuevas metas.

En el desenlace, una vez superadas las dificultades iniciales, los dos amigos entienden que han de separarse y cada uno ha de seguir su propio camino, aunque siempre recordarán su amistad con mucho cariño.

A esta edad, el niño debería dominar los aspectos mecánicos de la lectura y ser capaz de enfrentarse a textos largos, siempre que estén organizados en capítulos que faciliten el descanso (Necesidades e intereses lectores en Educación Infantil & Primaria). Por ello, entiendo que la estructura se adecúa a la edad de los alumnos de 4º de primaria.

Respecto a los personajes, la protagonista es Raquel, una niña de 9 años que tiene una vida muy parecida a la de muchos otros niños y niñas de su edad. Nació en Francia porque sus padres tuvieron que emigrar, pero con el tiempo, volvieron a España. Y ahora vive en una ciudad y va al colegio. Tiene un hermano pequeño, aún bebé, y una mascota, una gata. Su padre se quedó en paro y desde entonces está un poco amargado, aunque a veces gana algo de dinero haciendo traducciones del francés. Y su madre trabaja por la mañana y por la tarde, la ve cuando va a comer a casa y en la cena. No le gusta la sopa de verduras. En el colegio tiene una amiga, Ana. No se atreve a hablar porque tiene miedo de que se rían de ella y además hay un niño que se mete constantemente con ella insultándola y dándole patadas por debajo de la mesa y pellizcos en el brazo. La pobre está llena de moratones, pero no quiere decir nada por miedo a que se metan aún más con ella. Su profesora se llama Rosa y es muy buena. Rosa sabe que Raquel es una niña responsable y buena alumna. Como no tiene muchos amigos, sale poco de casa, solo al colegio, y por eso con quien más habla es con sus padres. En casa colabora con las tareas domésticas. Como ya es mayor, ha dejado de creer en los seres fantásticos, por eso no daba crédito cuando vio aparecer a Derdrín en su mochila aquella noche.

Raquel habla y se comporta como una niña de su edad, y esto hace que sea muy fácil que los lectores de 4º de primaria se puedan identificar con ella. Los niños de esta edad tienen “preferencia por los personajes coetáneos, por los héroes con los que gusta identificarse; con contenidos más realistas que amplíen el universo de sus intereses, -viajes, aventuras, humor, suspense, y que no necesariamente tengan finales felices (Necesidades e intereses lectores en Educación Infantil & Primaria).

Gracias a la mágica ayuda de su amigo Derdrín, poco a poco, Raquel va superando sus limitaciones y se va integrando más en el grupo de amigos del colegio, logrando su meta de hablar y jugar con los demás niños sin sentir temor. De este modo va evolucionando a lo largo de la historia, pasando de ser un personaje con rasgos negativos (pasividad, introversión, timidez, dependencia) a un personaje con rasgos positivos (extroversión, alegría, iniciativa, actividad).

Los demás personajes son:

-Derdrín: un trasgo de más de 300 años, que habita en los bosques del río Eume. Es muy sociable y alegre, aunque también curioso y travieso. Tiene poderes mágicos y le encanta hablar y comer. Ama la naturaleza, su hogar, y no entiende algunas costumbres humanas que atentan contra el medio ambiente (como los árboles de Navidad).

-El padre de Raquel: se quedó sin trabajo en un cine y está en paro, lo que le tiene un poco amargado porque piensa que a partir de los 40 nadie te contrata y que nadie quiere ver la realidad de los parados, son invisibles. Odia el consumismo navideño. Se ocupa de las tareas de la casa, de cuidar de los niños y también hace traducciones. En una ocasión escuchó estornudar a Derdrín, pero no le dio crédito pues éste se hizo pasar por un muñeco.

-La madre de Raquel: trabaja en una oficina por la mañana, come en casa y por la tarde vuelve a la oficina hasta las siete de la tarde. Intenta mantener el espíritu alegre en casa a pesar de las dificultades económicas. Confunde a Derdrín con un muñeco de Raquel, muy feo, no se da cuenta de que es un ser vivo fantástico.

-El hermano pequeño de Raquel: es un bebé. Gatea por la casa y come puré. Él sí puede ver a Derdrín (igual que la gata Morita) y le persigue para tratar de capturarle.

-Ana: es la amiga de Raquel. La acompaña siempre para protegerla y que Raquel se sienta segura. Ana sabe lo que Raquel sufre en el colegio.

-Carlos: es el compañero de colegio de Raquel, se sientan en el mismo equipo y él aprovecha esa cercanía para insultarla por lo bajo y darle patadas y pellizcos sin que la profesora se de cuenta.

-La profesora de Raquel, Rosa: es paciente y equitativa. Cuida de sus alumnos y quiere a Raquel.

- Gwinlai: la joven amiga trasga de Derdrín que había conocido en el bosque antes de la epidemia que acabó con todos los trasgos. Derdrín se lleva muy bien con ella y le encantaría formar una familia juntos para no volver a estar solos.

Como vemos, son personajes sencillos, con rasgos fáciles de comprender y asimilar por un niño de 9 años. Sus roles están muy claramente definidos y responden a los referentes familiares y sociales que cualquier niño puede tener (salvo los trasgos, que corresponden ya al mundo de la fantasía, donde todo cabe). En el caso del trasgo, representa la travesura, la aventura, el secreto, el misterio, la trasgresión, la magia, la valentía, la justicia, la libertad, un mundo ajeno a los ojos de los adultos, todo aquello que a los niños les gustaría poder disfrutar en su día a día, que les genera tantas emociones imaginar, y que en el libro, permite introducir elementos que van más allá de las posibilidades que la realidad ofrece, para que el lector pueda ver hasta dónde puede llegar con ayuda de todas esas herramientas que se presentan de la mano de Derdrín.

En cuanto a los valores que aparecen en el libro podemos mencionar muchos:

-La amistad: es el tema central de la historia. Se pone de relieve la importancia de tener amigos con los que poder conversar y compartir las alegrías, las preocupaciones, los problemas, con quienes poder jugar y divertirse, ilusionarse.

-La alegría: que describe Derdrín cuando habla de lo bien que lo pasaba con sus amigos los trasgos en el bosque.

-El apoyo: que representa Ana para Raquel, o el que se prestan sus padres mutuamente.

-La aventura: con las emociones que narra la historia cada vez que Derdrín sale de la habitación de Raquel y se adentra en el mundo de los humanos con el peligro de ser descubierto.

-La colaboración: de Raquel en casa ayudando a sus padres con las tareas domésticas.

-La comunicación: que sí existe entre Raquel y Ana, entre Raquel y Derdrín, y también con sus padres, pero no con otros niños del colegio inicialmente.

-La confianza: entre los amigos (Raquel con Ana y con Derdrín) y con la familia.

-La cooperación: entre Raquel y Derdrín para que cada uno pueda superar sus problemas con la ayuda del otro.

-El crecimiento: de la protagonista, que pasa de ser una niña retraída, insegura y solitaria, a ser una niña extrovertida, con confianza en sí misma y sociable.

-El cuidado: en la familia (por los padres), en la escuela (por la profesora), entre los amigos.

-El cumplimiento: Raquel promete llevar a Derdrín al colegio como detalle por haberla ayudado con la sopa de verduras, y cumple su promesa.

-La familia: aparece como el espacio cálido y seguro de Raquel, que la acoge al igual que al resto de miembros, apoyándose todos mutuamente, colaborando en las tareas de la casa, sin importar los roles tradicionales, adaptándose a las circunstancias económicas, animándose unos a otros, compartiendo vivencias, queriéndose. Se muestra una familia actual donde el momento de la cena sirve de encuentro diario para todos los miembros.

-La gratitud: de Raquel hacia Derdrín y viceversa.

-El humor: reflejado en las travesuras del trasgo cuando lo cambia todo de sitio solo para divertirse.

-La igualdad: de género, que se ve en los roles que desempeñan los padres de Raquel.

-La justicia: que Derdrín se encarga de impartir al darle a Carlos un buen escarmiento para que nunca más se vuelva a meter con Raquel.  

-La lealtad: entre los amigos, entre los padres, a pesar de las adversidades que se presentan en la vida, siguen juntos apoyándose.

-La limpieza: cuando Raquel pide a Derdrín que le ordene su habitación.

-La naturaleza: que se presenta como un entorno único lleno de tesoros, de estímulos para los sentidos, brindándonos paz y sosiego.

-El romance: se apunta muy por encima en el libro cuando se dice que Raquel tiene un nuevo compañero de pupitre y se pone roja cada vez que habla de él.

-La seguridad: en uno mismo, que poco a poco va ganando Raquel con ayuda de Derdrín.

-La tradición: aparece reflejada en las fiestas Navideñas de la familia de Raquel (el árbol de Navidad, el papá Noel, el Belén, los regalos, las comidas especiales con los abuelos, la alegría, los brindis) y en la celebración de la fiesta de la vida de los trasgos.

De todos estos valores, el que centra el nudo de la historia desde mi punto de vista es el de la justicia, pues es a raíz del “escarmiento” que Derdrín da a Carlos cuando la situación de Raquel en el colegio cambia, y empieza a estar más tranquila, a hablar con otros niños, a sentirse segura, jugar más en la calle y, en definitiva, ser más feliz.  

Los lectores de 9 y 10 años comprenden este valor de la justicia de un modo distinto a como lo harían lectores más pequeños, pues es justo en estas edades cuando, según Piaget, el niño pasa del realismo moral o moralidad heterónoma (5 a 9 años) al relativismo moral o moralidad autónoma (a partir de 10 años).  

Hasta los 9 años entienden que las reglas provienen de una figura de autoridad (padres, maestros, Dios), que no se pueden cambiar y que, si se infringen, lo justo es recibir un castigo inmediato y tan severo como grave haya sido el mal comportamiento. No tienen en cuenta la intencionalidad de quien haya actuado mal sino la gravedad de la consecuencia de la conducta (realismo moral). Para ellos el castigo tiene la función de hacer sufrir al culpable en base a una justicia retributiva, una especie de venganza. Con el castigo, “el malo” aprenderá que no debe portarse así, y cuanto más estricto sea el castigo, más efectivo entienden que será.  Para ellos el castigo debe ser inmediato al mal comportamiento.

Los niños menores creen que su principal obligación es decir la verdad a un adulto cuando se le pida que lo haga. Pero los niños más mayores van cambiando su forma de entender estas cuestiones morales. Raquel no actúa así, ella mantiene en secreto delante de los adultos lo que le ocurre en el colegio con Carlos y sus amigos.

Los niños mayores normalmente creen que su primera lealtad es con sus amigos cercanos y no solo con sus compañeros en general.  Este sería un ejemplo de la moral autónoma del niño. Esto se ve reflejado en la historia en los dos amigos de Raquel, Ana y Derdrín, que demuestran esa lealtad con Raquel pero no con el resto de niños que se meten con ella.

Piaget creía que alrededor de la edad de 9-10 años los niños reorganizan la manera de entender los problemas morales. Al iniciar la etapa de las operaciones formales y empezar a superar el egocentrismo propio de la infancia media, van desarrollado la capacidad de percibir las reglas morales desde el punto de vista de otras personas. Comprenden que no existe el bien o el mal absoluto, sino que depende de las intenciones, y no solo de las consecuencias, y realizan juicios morales más independientes, más parecidos a los de los adultos (moralidad autónoma). Comprenden que las reglas las crean las personas y que pueden cambiarse. Ven necesarias las reglas consensuadas para que haya convivencia pacífica. Todo esto demuestra, en opinión de Piaget, que los niños ahora pueden apreciar la importancia de los hechos subjetivos y de la responsabilidad interna.

El castigo ya no lo entienden como un modo de hacer sufrir al culpable, sino de que comprenda el daño que ha causado, que no quiera repetirlo y que se arreglen las cosas. Es precisamente lo que hace Derdrín en el colegio cuando logra que Carlos nunca más vuelva a meterse con Raquel, dándole de su propia medicina.   

A nivel literario, los niños de 9 y 10 años comprenden que “el bien y el mal no están tan drásticamente encarnados en el protagonista y el antagonista. Los mismos personajes, a lo largo del despliegue de su conducta, tienen rasgos de bondad y de maldad. Cuando no existe tensión entre el bien y el mal, el relato queda en mera aventura, el interés decae y la aportación a la construcción de la conciencia no se produce”. (Necesidades e intereses lectores en Educación Infantil & Primaria) En este caso esta dualidad se daría en Derdrín al actuar igual que Carlos en esa búsqueda de justicia restauradora para Raquel.

El libro refleja muy bien el hecho de que la justicia no siempre existe, sino que a veces los culpables se libran del castigo y entonces los inocentes sufren injustamente. Esto es algo que los niños de 9 y 10 años ya comprenden, según Piaget.  El cambio se produce como resultado del desarrollo cognitivo general del niño, en parte debido al declive del egocentrismo y a la creciente importancia del grupo de pares. (Vergara, s.f.)

Como contravalores podemos mencionar:

- La inseguridad de Raquel y el miedo a que se rían de ella si habla con otros niños. Este contravalor es adecuado presentarlo en la historia porque como hemos mencionado antes, en esta edad de 9 años es cuando aparecen, como parte normal del desarrollo psicosocial de los niños, los miedos sociales.  Por tanto, es un elemento que ayuda a que los lectores puedan verse reflejados en la protagonista de la historia y, por tanto, se identifiquen con ella.

-El acoso escolar: aparece encarnado en el personaje de Carlos y los insultos y golpes que propina a Raquel sin que nadie se percate de ello. Raquel le cuenta a Derdrín que le cuesta mucho trabajo ir al colegio, para ella es un esfuerzo diario, y una vez allí, no habla apenas nada porque tiene mucho miedo. Hay unos chicos que siempre están metiéndose con ella, sobre todo uno, Carlos, que se sienta en su equipo y no para de darle patadas en las piernas por debajo de la mesa y la insulta en voz baja (la llama tontita, mudita). En los recreos se esconde para que no la vean. Y no se atreve a decir nada, ni a esos chicos, ni a nadie en el colegio, porque tiene miedo de que luego se metan aún más con ella. Esto la pone muy triste.  Es un tema que, lamentablemente, ocurre en las aulas y con el que los niños (ya sean víctimas o acosadores) pueden identificarse. El hecho de representarlo en el libro ayuda a construir una imagen negativa de este tipo de conductas en la mente de los lectores de 4º de primaria, contribuyendo a su educación para la convivencia entre sus iguales.

-La discriminación por edad para los desempleados mayores de 40 años: se trata en el libro y se presenta como motivo de amargura para el padre de familia, que se hace extensible al resto de la familia. Me parece positivo que esta realidad se presente a los lectores de 9 y 10 años, porque es una forma de educar y de ir cambiando esta mentalidad discriminatoria.

-Igualmente se menciona la invisibilidad de los parados. El problema del paro es grave y es bueno que se trate en los libros, porque si bien aún los niños de 4º de primaria son pequeños para poder entender cuestiones económicas o laborales, es cierto que es un problema que afecta a muchas familias y que no es ajeno a los niños.

-El consumismo. El padre de Raquel es quien pone de manifiesto el afán de las campañas navideñas en que la gente compre. La madre, por el contrario, muestra cuál ha de ser el verdadero espíritu. Es importante que enseñemos esto a los niños, pues con 9 y 10 años están bombardeados con mensajes publicitarios. A esta edad ya pueden comprender el sentido de las fiestas navideñas y la necesidad de un consumo sostenible que proteja el medio ambiente.  

Dejando atrás los valores y contravalores, paso a analizar el lenguaje utilizado en el libro. Es bastante claro y de fácil comprensión para los alumnos de 4º de primaria. El vocabulario es adaptado a la edad de los lectores, se usan palabras cotidianas y expresiones coloquiales, la redacción está muy cuidada y el estilo es formal. También se utilizan palabras susceptibles de ampliar el vocabulario de los lectores de 9 y 10 años, como por ejemplo “monótonas”, “fugaces”, “irónico”, “indicio”, “paradero”,” lamias”, etc.

Las frases son cortas y los párrafos también. Se alterna la narración con el diálogo entre los personajes, lo que hace amena la lectura para el niño de 9 y 10 años, pues los diálogos son más dinámicos y cercanos a su manera natural de comunicarse.  

A lo largo del texto encontramos diversas figuras literarias, construidas con palabras que el lector de 9 años puede entender sin dificultad, como, por ejemplo:

-El símil (“la ladera cubierta por árboles como si alguien hubiese extendido una enorme manta verde y dorada sobre ella”, “el río parecía una sinuosa cinta de papel de plata”),

-Las personificaciones (“sus aguas bravas bajaban como enloquecidas”),

-La hipérbole (“era como estar en otro mundo, a miles de kilómetros de la ciudad y a miles de años en el tiempo”, “se hartaron de comer tantas cosas como llevaban en las mochilas, que más parecían despensas imposibles de vaciar”, “me caigo de sueño”),

-La metáfora (las dos niñas tenían los bolsillos llenos de castañas. “Un pequeño trofeo que vaciaron llenas de orgullo en sus mochilas”),

-El hipérbaton (“las bravas aguas del río, el viejo monasterio…”),

- La aliteración (“el tiempo pasaba sin sentir”, “los temibles jabalíes de colmillos retorcidos”),

- La perífrasis (“tenía el estómago vacío y necesitaba buscar comida cuanto antes”),

- La elipsis (“trabaja en casa y siempre dice que no para en todo el día: prepara la comida, hace la limpieza, cuida de Fran…” (mi padre)),

- La descripción (hay multitud en el libro). En las descripciones que hace el autor es donde quizás mejor se puede apreciar la función poética del lenguaje;

-El polisíndeton (“Y tienes que estarte quieto. Y no puedes hablar, Y ¿qué pasa si estornudas cuando todos estemos trabajando en silencio?”),

-La ironía (“¿Así que no sabemos de quién es? – ironizó la profesora-. Pues vamos a ponerlo en lugar seguro hasta la hora de salir, a ver si para entonces habéis recuperado la memoria.”)

-etc.

En conclusión, tras haber analizado los diferentes aspectos de esta lectura, parece que puede ser un libro adecuado para el curso de 4º de primaria, pues sus distintos elementos ayudan a que el lector de esa edad se vea identificado con la protagonista, sus sentimientos, su contexto, sus dificultades, sus metas. La protagonista va evolucionando con la historia, como lo hace el lector en la etapa de crecimiento en que se encuentra, poniendo el acento en los miedos sociales y las dificultades de integración en los grupos de referencia de iguales (los amigos del colegio). Los amigos son a esta edad referentes muy importantes, como ocurre en el libro. Y es un amigo quien imparte justicia y ayuda a superar las dificultades de la protagonista. Por otra parte, el toque mágico del trasgo hace que la historia resulte atractiva al introducir un mundo de posibilidades que van más allá de la realidad del lector, introduciendo la aventura, el riesgo, la emoción. El lenguaje con que está escrito es adecuado para la comprensión de los lectores de estas edades, pero a la vez, introduce figuras literarias que contribuyen a que la lectura sea placentera, y que son fuente de aprendizaje para los niños, ampliando su abanico de recursos comunicativos escritos y presentándoles estímulos que los animen a la lectura y la escritura.

Bibliografía

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Aspectos a tener en cuenta el maestro para mejorar la educación literaria de sus alumnos

En este artículo recojo una reflexión final sobre la asignatura de Literatura española, literatura infantil y educación literaria en la etap...